Música Lírica: referencia de Italia

La lírica, según la Real Academia Española, es un género literario que generalmente  trata de comunicar mediante el ritmo e imágenes los sentimientos o emociones íntimas del autor.  La ópera está caracterizada por una fina musicalidad y porque expresa unos sentimientos del hablante lírico, representando subjetividad.

En el año 1600, con el surgimiento de la magnífica ópera en Florencia, el fabuloso canto lítico tomó una relevancia inigualable en Italia. Las operetas u óperas fueron representadas en cortes. En el nacimiento de la ópera los más grandes exponentes fueron Claudio Monteverdi, Henry Purcell, Mozart, entre otros.

En la década de los 50 del siglo diecisiete aproximadamente es cuando se comienza a llevar la ópera a los teatros, y luego de esto, obras de Shakespeare fueron representadas con canto lírico, y la de muchos otros autores también. Ahora, en el siglo diecinueve es cuando la ópera tuvo su época de oro con exponentes de la clase de Rossini, Wagner, Bellini, Puccini, Donizetti y Gounod.

En Italia  su cultura musical identifica su gentilicio, y esa cultura musical  oscila en una gran gama que comprende tanto la música clásica de tipo instrumental como la ópera así como la música autóctona.

Italia fue una tierra de gracia infinita que fue cuna de compositores universalmente conocidos, como Paganini, Puccini, Donizetti Rossini, Verdi, Salieri, Vivaldi o Tartini. Siendo la ópera originaria de Italia, ha sabido mantenerse a través de los siglos, desarrollándose básicamente en Florentina, Nápoles y Venecia con Monteverdi, Scarlatti y Donizetti (siglo 16); Verdi (siglo 19); Boito, Leocavallo, Mascagni (siglo 20)

Aunque en la época contemporánea fue menos apreciada (influencia del contexto bélico, económico y político) la ópera sigue siendo una parte importante de la cultura italiana y existen muchos teatros dedicados a su difusión y presentación: Arena de Verona, La Scala de Milán, Teatro Regio, Teatro principal de Venecia, Teatro dell’Opera en Roma, Termas de Caracalla, Teatro San Carlo en Nápoles, entre otros exponentes.