La figura del DeeJay

La figura del DeeJay ha sido elemental para servir de sostén a la evolución de la música electrónica en los últimos lustros. Algunos de estos DJs se han convertido en auténticos fenómenos de masas, capaces de movilizar a millones de jóvenes a golpe de sintetizador, secuenciador y mesa de mezcla, o simplemente con pinchar música y deslizar suavemente las sutiles huellas de sus dedos sobre un disco o sobre los botones de los controles.

El último DJ que ha jugado este papel de gran revolucionario de la música no es otro que es Steve Aoki. Es extraño cómo el nombre de Aoki, más asociado en nuestro país al motociclismo (hace años que los hermanos Aoki corrían en los 500cc y eran rivales de pista del piloto español Álex Crivillé), no tiene apenas repercusión mediática en los medios de comunicación españoles. No le hace falta. Sin llegar a ser contracultura ni un elemento contestatario (nada más lejos de la realidad), Aoki logra que los jóvenes investiguen en otras músicas distintas a las que los medios convencionales promueven. Y así, millones y millones acaban topándose con él.

Con temas musicales como ‘Pursuit of hapiness’ ha llegado incluso a superar los cien millones de reproducciones en Spotify. Nacido en Miami y de ascendencia japonesa, Steve Hiroyuki Aoki combina con enorme éxito por todo el mundo estilos como el electro house, el drum and bass, el indie dance, el moombahton o el electro house.

La revista DJMag, que se encarga de analizar cuáles son los mejores DJs del mundo y de lanzar una serie de encuestas para acordar sus rankings, ha estimado que Steve Aoki se encuentra en el puesto número 10. Aoki es también conocido, además de por sus temas y de por sus masivos conciertos, por ser el creador de la firma discográfica Dim Mak Records, que en estos días es toda una referencia para la música electrónica.