Gala – ‘Freed from desire’

Las distintas interpretaciones de la música electrónica marcaron buena parte de los éxitos que triunfaron en el mercado en los años 90. Los que en aquellos años vivieron su infancia o su adolescencia, ahora, dos décadas más tarde, sienten una bofetada de nostalgia en muchos casos al escuchar las canciones de entonces. Poco importa la calidad que aquellos hits o la enjundia sonora que desprendiesen, el caso es que el cerebro tiende a asociar diversas músicas del pasado con estados de ánimo más agradables; aparte está eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Pues en el idílico pasado quedaron canciones como ‘Freed from desire’, un sencillo que sonó hasta la saciedad en el año 1996. La italiana Gala Rizzato era la encargada de poner voz, no con mucho entusiasmo pero con el suficiente como para crear un single pegadizo y directo a las pistas de baile, a este tema, que estuvo a la cabeza de las listas de éxitos en países tan dispares como Brasil, Grecia, España, Dinamarca, Francia, Italia o Bélgica.

Con apenas repetir una sílaba (na), Gala compuso un estribillo cuya sonoridad se adhería de forma inexorable a la memoria cotidiana del ciudadano que oía la canción en la radio, en el bar, en el televisor o en la discoteca.

‘Freed from desire’ se incluía en el álbum ‘Come into my life’, sustentado básicamente en composiciones del género eurodance. La música electrónica empezaba a expandirse y a influir prácticamente en todos los estilos; cualquier cosa recibía el acompañamiento de lo electrónico, desde la música de Semana Santa hasta los sonidos de relajación de los hindús.

Seguro que todos al escuchar ‘Freed from desire’ experimentamos un plácido viaje al pasado, allí donde todo parece más bello, aunque no siempre sea esto un axioma real. La música electrónica, protagonista absoluta hace unas dos décadas, apela directamente a lo más hondo de nuestra morriña.