Electronica en Eurovision

La música electrónica parece estar apoderándose poco a poco del Festival de Eurovisión. Es más que llamativo ver cómo la cita musical del viejo continente ha sabido reinventarse y modernizarse, echando mano de sonidos más actuales. Lejos quedan ya aquellas interpretaciones de cantantes del todo modosos acompañados de canciones pop de lo más ñoñas y aburridas.

Si pensamos en que artistas españoles como Serafín Zubiri o Mikel Herzog pisaron las tablas del escenario de Eurovisión en estos últimos veinte años con canciones de lo más lentas, realmente nos sorprenderíamos al compararlos con la actualidad. Este año ha sido Barei quien con ‘Say Yah!’ ha llevado a Eurovisión representando a España una propuesta con bases de música electrónica y con un cierto toque pop irreverente y pegadizo.

Nada queda de aquellas baladas o de aquellos medios tiempos románticos y melodiosos. La música electrónica lo invade todo y cada vez más países se presentan en Eurovisión con planteamientos que tienen la electrónica como principal eje.

La prueba más notoria de cómo la música electrónica y Eurovisión han cuajado un matrimonio de lo más satisfactorio la encontramos en Loreen, cantante sueca que con el tema ‘Euphoria’ ganó el festival. Se trataba de una canción netamente electrónica que trascendió las meras barreras de Eurovisión y que acabó por hacerse sonar en las pistas de todo el mundo, merced a un éxito increíble. La propia Loreen definía sus propios temas como una mezcla de música electrónica y música orgánica.

‘Euphoria’ volvió a poner de manifiesto cómo la música electrónica es un vehículo sonoro fenomenal para despertar sensaciones en el prójimo. La sensación de euforia que la canción transmitía era absoluta, llegando a conjugarse el título de la canción con las bases electrónicas, con la letra del tema y con la sensación de eufórica liberación de los fans de Loreen.