El origen de la música electronica

Delimitar las lindes, los terrenos y las aristas de la música electrónica es una tarea bastante difícil. Es cierto que deberíamos viajar hasta los años 80 para bucear en los orígenes de este género, aunque la genealogía de la electrónica podría variar en función de cada oyente y de cada aficionado a este estilo, pues, en función de lo purista que sea, cada cual escribirá la historia de la música electrónica.

Por ejemplo, aunque, como apuntábamos, los 80 dinamitaron el escenario musical e incluyeron la sonoridad electrónica en el tablero de juego, para muchos son los años 90 los que verdaderamente dan origen a este género.

Hay quien incluso asocia la música electrónica a la mera evolución del estilo trance. En ese caso, habría que recurrir a las raíces de otros géneros como el house, el acid house, el synthpop o el techno para sentar las bases.

Sin embargo, y reiterando que es muy complicado establecer los límites, la figura del compositor germano Klaus Schulze se antoja imprescindible para aproximarnos a los primeros latidos de la música electrónica. Por tanto, ni años 80 ni 90, sino 70; fue allá por 1975 cuando Schulze dio vida a través de su ingenio a varios discos relacionados con la Space Music experimental, donde los sintetizadores y los secuenciadores analógicos reemplazaban los sonidos de los instrumentos eléctricos e incluían rotundos loops tanto graves como medios.

Ya en la Alemania Occidental de la época podemos intuir por lo tanto un germen de la música electrónica con Schulze como eje. Esos primeros sonidos que fueron saliendo a la luz recibieron la catalogación de música cósmica, música espacial, música planeadora o rock espacial. Tales etiquetas, obviamente, estaban motivadas por el desconocimiento que en esos momentos había de la música electrónica, cuya flamante novedad se asociaba a la más absoluta modernidad y al futuro. Y en el futuro y en la modernidad, los humanos siempre hemos visto muchos de viajes espaciales y travesías cósmicas.